Londres apunta que el Ejército ruso no está proporcionando servicios públicos básicos a la población en los territorios ocupados, de modo que el acceso al agua potable no está garantizado y hay “una interrupción importante de los servicios de telefonía e internet”.
El ministerio advierte de que "es probable que haya una escasez crítica de medicamentos en Jersón", mientras que "Mariúpol corre el riesgo de sufrir un gran brote de cólera", tras registrarse casos aislados desde mayo.
Lea más: Rusia condiciona encuentro de Putin y Zelenski a reanudación de negociaciones
Defensa explica que Ucrania sufrió una gran epidemia de cólera en 1995 y ha experimentado brotes menores desde entonces, especialmente alrededor de la costa del mar de Azov, donde está la ciudad.
Londres avisa de que un nuevo brote ahora pondría aún más presión sobre los hospitales de la zona, que, dice, deben estar ya “al borde del colapso”.