Ese precio, válido hasta el 18 de julio, se aplica en el 94 % de las estaciones de servicio del país.
En las autopistas el precio será 13 céntimos más caro para el diesel y 7 para la gasolina.
"El objetivo del Gobierno es preservar el nivel de vida de los ciudadanos, la seguridad de suministro de combustibles y, a la vez, también los ingresos en el período de la temporada turística", indica el anuncio oficial, recogido por la agencia de noticias Hina.
También han sido fijados los precios al por mayor, que no pueden exceder del precio al por menor fuera de las autopistas.
Los pequeños distribuidores de derivados de petróleo se mostraron hoy "decepcionados" por la decisión del Gobierno y aseguraron que los gastos que tienen se vuelven "insoportables".
"Si quiere salvarnos, el Estado debería vendernos combustibles de las reservas a precios más bajos", declaró al portal N1 Armando Miljavac, de la Asociación de pequeños comerciantes con derivados de petróleo, quien no descartó el cierre de las gasolineras.