En un comunicado difundido hacia la media noche del jueves, el Ministerio de Asuntos Exteriores de la ANP “rechaza las directrices políticas anexionistas, violentas, racistas y de incitación a la limpieza étnica del nuevo gobierno de Israel”, cuya agenda representa una “amenaza existencial para el pueblo palestino y sus derechos inalienables”.
Netanyahu juró el jueves por sexta vez como primer ministro de Israel, asociándose con formaciones de la extrema derecha supremacista judía y conformando el gobierno más derechista desde 1948, cuando se fundó el país.
Entre sus principales aliados se encuentran el extremista Bezalel Smotrich, que lidera el partido Sionismo Religioso, y el antiárabe Itamar Ben Gvir, líder del partido Poder Judío y quien en el pasado fue condenado por incitación al racismo y apoyo a grupo terrorista. Ambos habitan asentamientos judíos en Cisjordania ocupada y su base política está formada mayoritariamente por colonos.
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En su acuerdo de coalición con Sionismo Religioso, Netanyahu se compromete en principio a anexionar Cisjordania ocupada al afirmar que la “soberanía israelí se extenderá a Judea y Samaria” (como se refieren a Cisjordania), aunque estará sujeto a la “ponderación de los intereses nacionales e internacionales de Israel”, a criterio del primer ministro.
En lo pactado con Poder Judío -partido en cuyos mítines se grita "muerte al árabe"-, figura la prohibición de la bandera palestina en instituciones educativas y locales; así como el establecimiento de la pena de muerte para los condenados por terrorismo, cargos que suelen pesar sobre palestinos que cometen ataques contra objetivos israelíes.
"La paz y la seguridad internacionales están siendo atacadas, lo que exige una movilización internacional rápida e inequívoca a nivel bilateral y multilateral, incluido el Consejo de Seguridad, para garantizar la protección del pueblo palestino frente a la actual campaña israelí de desposesión y desplazamiento, colonización, anexión, limpieza étnica y persecución", apuntó la ANP.
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Considerando que el nuevo gobierno israelí "encarna la antítesis de los principios de integridad territorial, soberanía e independencia política", la ANP advirtió que "el pueblo palestino no cejará en su legítima búsqueda de la libertad y la autodeterminación".
El conflicto israelí-palestino se agudizó durante 2022, convirtiéndose en el año más letal desde 2006, con 170 palestinos muertos en incidentes violentos con Israel, según el recuento del Ministerio de Sanidad palestino; y una treintena de víctimas de lado israelí en ataques por parte de palestinos y árabes israelíes.
Israel se hizo con el control de Cisjordania en la Guerra de los Seis Días de 1967, y desde entonces, mantiene una ocupación militar sobre este territorio.