“Muchas de las personas desplazadas internas duermen bajo los árboles, mientras que otros viven en escuelas u otros edificios públicos”, destacó la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en un comunicado remitido a EFE este viernes.
El 89 % de los desplazados son mujeres y niños, según el documento.
Para determinar el número de fallecidos, la OCHA entrevistó a los trabajadores del Hospital General de Las Anod (la ciudad donde se desencadenaron estos combates), que también confirmaron que hubo más de 400 heridos.
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Si bien la ONU está preparando un “plan de respuesta” para atender a las personas que han dejado sus casas por temor a los combates, destacó que “los socios han informado de recursos insuficientes para responder a nuevos desplazamientos”.
Asimismo, lamentó que el acceso a Las Anod todavía "es limitado" debido a que los enfrentamientos continúan.
Los choques empezaron el pasado 6 de febrero en Las Anod, capital administrativa de la región de Sool, en el sur de Somalilandia, territorio que se disputan la propia Somalilandia y el vecino estado somalí de Puntland.
Según aseguraron a EFE las autoridades locales, el Ejército de Somalilandia lanzó un ataque contra la sede de un comité de 33 personas designadas por líderes tradicionales para debatir sobre el futuro de la región de Sool en cuanto a su pertenencia a Somalilandia o Somalia, lo que provocó una lucha el resto del día con civiles que tomaron las armas para defenderse.
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Sin embargo, el Ministerio de Información de Somalilandia dio una versión diferente de los hechos, al informar de que las bases de su Ejército y la sede de sus ministerios en Las Anod "fueron objeto de intensos disparos por parte de terroristas armados movilizados por líderes tradicionales anarquistas en la ciudad".
El presidente de Somalia, Hassan Sheikh Mohamud, lamentó estos enfrentamientos y pidió la semana pasada un “alto el fuego inmediato”, un llamamiento al que se sumaron los socios internacionales del país, como la Misión de Transición de la Unión Africana en Somalia (ATMIS), la Unión Europea (UE), la ONU, Estados Unidos, Francia, Alemania, Rusia y Japón, entre otros.
Somalilandia atraviesa una crisis política después de que su presidente, Muse Bihi Abdi, decidiese extender su mandato, que debió haber caducado el pasado noviembre, durante un período de dos años y anulase la celebración de la elecciones regionales.
Como consecuencia, el principal partido opositor de Somalilandia, Waddani, dejó de reconocer a Abdi como "presidente legítimo".
Somalilandia, que fue un protectorado británico hasta 1960, no está reconocida internacionalmente, aunque tiene constitución, moneda y gobierno propios, e incluso un mejor desarrollo económico y mayor estabilidad política que Somalia.
La región declaró su separación de Somalia, excolonia italiana, en 1991, año en el que fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré.
La caída de Barré dio paso a una etapa de conflicto sin un Gobierno efectivo en Somalia que se extiende hasta la actualidad.
En las últimas décadas, Somalia y Somalilandia han impulsado sin éxito varios intentos de diálogo sobre la independencia de la región.