Más de 300 civiles alauitas han muerto en medio de choques en la costa de Siria, según ONG

Damasco, 8 mar (EFE).- Más de 300 civiles de la minoría alauita han muerto, muchos de ellos ejecutados a manos de las fuerzas de seguridad, en medio de los enfrentamientos entre las tropas del nuevo régimen de Damasco e insurgentes leales al derrocado presidente Bachar al Asad, informó este sábado el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

audima

"Hoy hablamos de la muerte de al menos 304 civiles", dijo en un comunicado el director del Observatorio, Rami Abdelrahmán, que indicó que otros más de 200 combatientes de ambos bandos perdieron la vida en estos choques, que estallaron el jueves en la provincia costera de Latakia, por lo que el número total de muertos supera los 500.

La minoría alauita, una rama del islam chií, es a la que pertenece la familia Al Asad y alrededor del 10 % de la población de Siria. Esta comunidad, cuyo núcleo se encuentra en las provincias costeras de Latakia y Tartús -los principales feudos del derrocado presidente- dominó instituciones como el Ejército durante el régimen del mandatario.

Según el director del Observatorio, con sede en el Reino Unido y una amplia red de colaboradores sobre el terreno, estas "masacres" tuvieron lugar principalmente en las localidades de Baniyas, en ñla provincia de Tartús, así como en zonas rurales de Latakia y municipios como Al Qardaha y Jableh, donde estalló la violencia el jueves.

Al menos 89 miembros de los ministerios de Interior y Defensa sirios perdieron la vida en choques directos desde entonces, mientras que los insurgentes pro Al Asad sufrieron 120 bajas hasta el momento, de acuerdo con el recuento de la ONG.

"Tememos que estas masacres afecten la paz civil en Siria", dijo Abdelrahmán, que alertó de que "la calle ahora está dividida" entras los familiares de las víctimas civiles y las fuerzas afiliadas a las nuevas autoridades de Damasco.

Los choques estallaron después de que insurgentes alauitas lanzaran un ataque contra las fuerzas de seguridad en la localidad de Jableh, en Latakia, lo que desencadenó la mayor ola de violencia en Siria desde el derrocamiento de Al Asad el pasado 8 de diciembre.

Según el Observatorio, las fuerzas de seguridad sirias "siguen persiguiendo y peinando" este sábado las zonas donde se esconden los remanentes de Al Asad, e informó de que se están produciendo "combates callejeros" en Latakia y Tartús.

Las nuevas fuerzas sirias están mayoritariamente compuestas por excombatientes de la ahora disuelta alianza islamista Hayat Tahrir al Sham (HTS), la agrupación que lideró la ofensiva contra Al Asad y cuyas raíces proceden del Frente Al Nusra, la exfilial de Al Qaeda en Siria.

Lo
más leído
del día