Argumentan que un paso así podría alterar sustancialmente en favor de Ucrania el equilibro de fuerzas en un momento crítico, además de ser un gesto de justicia, y defienden que la medida es legal bajo el derecho internacional y no desestabilizaría los mercados financieros europeos.
Aunque algunos países europeos emplean los beneficios generados por estos activos - estimados entre 2.500 y 3.000 millones de euros anuales- para comprar armas o extender créditos a Ucrania, el primer ministro ucraniano, Denís Shmigal enfatizó este domingo durante su visita a España que confiscar los propios activos es esencial para la reconstrucción de Ucrania.
"Es hora de pasar de usar los intereses a emplear directamente los activos para comprar armas, invertir en la industria de defensa ucraniana y apoyar la recuperación", declaró también el ministro de Exteriores ucraniano, Andrí Sibiga, durante una conferencia en Kiev el sábado.
Una cuestión de justicia y disuasión
La campaña para que se usen los activos rusos congelados es parte central de los esfuerzos diplomáticos ucranianos, dijo a EFE Oleksandr Merezhko, diputado del partido gubernamental y jefe de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento ucraniano.
"La confiscación se alinea tanto con la justicia, como con la disuasión", dijo Merezhko y agregó que "el derecho internacional establece que "los culpables de crímenes internacionales proporcionen una compensación completa".
Con civiles muriendo a diario a causa de los ataques rusos, Merezhko opina que confiscar estos activos podría impedir más actos de agresión.
"Si Europa canaliza estos fondos hacia Ucrania después de cada crimen ruso, esto podría refrenarlos", aseguró.
Algunos países como Polonia, Lituania y Suecia y líderes como la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, apoyan la confiscación, pero otros estados son reacios.
Por ejemplo, el primer ministro belga Bart de Wever afirmó esta primavera que confiscar los activos rusos -en gran parte depositados en Bélgica- constituiría "un acto de guerra" para Moscú.
"Esto no es un acto de guerra: es un acto de justicia en respuesta a los crímenes rusos contra Ucrania", replicó Merezhko.
Pasos inmediatos
En lugar de esperar a que la guerra termine, los fondos podrían ayudar a miles de civiles que han perdido sus hogares e ingresos. "Tenemos que ayudarles ahora, pero nuestro presupuesto es muy ajustado", añadió Merezhko.
Como poco, se debería crear un fondo fiduciario especial para generar mayores intereses a través de una gestión activa del patrimonio congelado, argumenta el Centro Internacional para la Victoria de Ucrania.
La participación de Kiev en el fondo ayudaría a maximizar su contribución a la defensa, reconstrucción y compensación de las víctimas, escribieron recientemente Andrí Mijeiev y Olena Galushka, de la citada organización.
Consideraciones económicas
Sin embargo, el posible impacto negativo para el atractivo financiero de Europa sigue siendo un motivo de preocupación.
"Si encontramos una manera legalmente sólida de movilizar estos fondos, actuaremos, pero debemos considerar los riesgos para los mercados financieros europeos", dijo en mayo el canciller alemán, Friedrich Merz.
Algunos economistas ucranianos, como Ilona Sologoub de VoxUkraine, rebaten el temor a que los bancos centrales de otras naciones puedan mover sus propios activos, en base a la falta de alternativas viables al dólar y al euro y a la ausencia de una reacción después de que los activos fueran congelados en 2022.
"Rusia podría tomar represalias confiscando activos de empresas europeas", reconoció Sologoub a EFE, pero apuntó que esas empresas deberían dejar de todos modos de financiar indirectamente la guerra comerciando con Rusia.
Desde principios de 2022, Ucrania ha expropiado unos 50.000 millones de dólares en patrimonio de empresas extranjeras, según el ucraniano KSE Institute, y probablemente continuará con independencia de las acciones en Occidente.
Sin embargo, los Gobiernos europeos, de acuerdo con el instituto, no deberían sacrificar el apoyo a Ucrania para proteger inversiones arriesgadas de sus empresas.
"El verdadero riesgo está en no confiscar los activos rusos", advirtió también Sologoub. "Si alguien puede invadir un país y mantener su dinero a salvo, eso alienta a otros agresores".
Signos alentadores
Mientras el Gobierno ucraniano sigue con su campaña, hay algunos signos alentadores.
Ruslán Stefanchuk, portavoz del Parlamento, declaró al informativo unificado de las cadenas ucranianas que Francia pronto podría convertirse en el primer país europeo en establecer un marco legal para confiscar los activos rusos.
La UE, señaló Stefanchuk, reconoce su creciente responsabilidad para apoyar a Ucrania al flaquear la ayuda estadounidense y la confiscación de los activos va camino de convertirse en su pilar central, destacó.