A través de un comunicado de la cancillería, el Gobierno brasileño manifestó su solidaridad con las familias afectadas y extendió sus condolencias al pueblo y al gobierno de los Estados Unidos.
En la nota, Brasil atribuyó el fenómeno a los efectos de la crisis climática, por lo que dijo que se hace "más urgente la necesidad de tomar medidas conjuntas a nivel internacional".
Hace un año, el país suramericano sufrió fuertes inundaciones en el sur del país que provocaron la muerte de unas 180 personas y el desplazamiento de unas 700.000.