Durante el discurso inaugural, Iza, que fue en la primera vuelta de los últimos comicios el tercer candidato más votado con más de medio millón de papeletas, se defendió este viernes de los señalamientos de sus "hermanos" que lo acusan de "correísta", al alegar su compromiso con la defensa de la tierra y un proyecto político propio, sin alinearse con los "gobiernos de turno".
Para la segunda vuelta de las elecciones, Iza y los dirigentes de Pachakutik, el brazo político de la Conaie, dieron su apoyo a la candidata correísta Luisa González, pero las provincias con mayor población indígena votaron en cambio por la reelección del presidente Daniel Noboa.
A ello le siguió una división dentro del grupo parlamentario de Pachakutik, donde al menos seis de sus nueve integrantes se aliaron con el Gobierno de Noboa.
Iza, que llegó a ser detenido y acusado de "terrorista" durante las protestas contra Lasso, señaló que las críticas de la "derecha" no le afectan, pero le resultan incomprensibles las acusaciones de sus "hermanos" indígenas aliados con el oficialismo.
"No podemos ser irresponsables (...) No venimos a proteger a un dirigente político o un líder, sino a proteger a los pueblos y nacionalidades indígenas (...) seguimos vivos y defendiendo el territorio, los Andes, la selva, los mares y los manglares (...) la Conaie no está dividida", señaló.
Iza relató como, tras el levantamiento indígena de la década de los 90, un pequeño porcentaje se incorporó a trabajar como funcionarios públicos con altos sueldos, lo que, según él, provocó que estos se unieran a los gobiernos de Rafael Correa (2007-2017), Guillermo Lasso (2021-2023) y Daniel Noboa (2023- actualidad).
Por ello, defendió que el "movimiento indígena tiene que defender su proyecto político" en lugar de aliarse con otras formaciones, porque no se trata de "ser anti o pro de algo" sino en definir la "agenda política" de los intereses indígenas.
Iza se refirió así a los asambleístas de Pachakutik que se aliaron con el Gobierno, una administración que busca expandir la minería a gran escala en el país, con proyectos a menudo dentro de territorios indígenas.
Estas elecciones de la Conaie determinarán la inclinación política para los próximos años de la organización indígena, que agrupa a 14 nacionalidades indígenas (shuar, achuar, siona, siekopai, a'i cofán, waorani, záparo, chachi, tsáchila, awá, epera, manta, huancavilca y kichwa) repartidas por todo el territorio nacional, la mayor parte de la sierra andina y de la selva amazónica.
Por un lado se presenta Marlon Vargas, nominado por la Confeniae, la filial amazónica de la Conaie, y con una línea política similar a la de Leónidas Iza (más radical).
Los otros candidatos son Ercilia Castañeda, del pueblo kichwa de la sierra; Efrén Mango, de la nacionalidad shiwiar; Zenaida Yacasama, actual vicepresidenta de Conaie; y Fernando Guamán, presidente del Movimiento Indígena de Chimborazo.
Este último es especialmente cercano el presidente Daniel Noboa, por lo que, en caso de alzarse con la presidencia de Conaie, el Gobierno nacional contaría con el movimiento indígena como un potencial aliado.