La Asociación Budista de China, subordinada al aparato oficial del Frente Unido del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante), anunció hoy que ha revocado su certificado de ordenación monástica al investigado tras recibir la solicitud correspondiente de la asociación provincial de Henan.
El monje, de 59 años, es sospechoso de haber malversado fondos vinculados a proyectos del templo y de haber usurpado bienes del monasterio, además de haber mantenido durante años relaciones con varias mujeres con las que habría tenido al menos un hijo, según informaron las autoridades religiosas.
Shaolin, situado en la provincia central de Henan, es uno de los templos más conocidos de China y símbolo internacional del budismo chan y del kungfú, disciplinas por las que ha ganado fama mundial y se ha convertido en un importante atractivo turístico.
El ahora investigado, cuyo nombre secular es Liu Yincheng, llevaba tres décadas como abad al frente del templo, construido hace más de 1.500 años y situado en Dengfeng, y representaba una de las caras más visibles del budismo chino.
En 2015, Shi ya había sido objeto de acusaciones similares por parte de antiguos monjes y trabajadores del templo, aunque entonces las autoridades cerraron el caso sin presentar cargos.
El escándalo no ha afectado por ahora la actividad turística del monasterio, que continúa abierto al público con normalidad, según confirmaron fuentes del centro de visitantes del templo al diario local The Paper.