Hutíes acusan a guardia fronteriza saudí de matar a civiles y piden investigación de ONU

Saná, 30 jul (EFE).- Los rebeldes hutíes del Yemen denunciaron este miércoles que guardias fronterizos saudíes mataron a tres civiles yemeníes e hirieron gravemente a varios más mientras se encontraban detenidos en Jizán, una región fronteriza de Arabia Saudí, según la agencia de noticias Saba, gestionada por los insurgentes.

En una denuncia enviada a altos funcionarios de Naciones Unidas, el ministro de Asuntos Exteriores del grupo, Jamal Amer, describió el incidente como parte de un "patrón recurrente de crímenes brutales" y pidió una investigación de la ONU.

La denuncia se envió al secretario general de la ONU, António Guterres, y a las presidencias de la Asamblea General, del Consejo de Seguridad de la ONU, del Consejo de Derechos Humanos, y del Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Türk, informó la agencia Saba.

Según Amer, los hombres fueron sometidos a torturas degradantes e inhumanas, y algunos sufrieron quemaduras y lesiones graves, presuntamente infligidas por soldados saudíes durante su detención.

Afirmó que este incidente no es un caso aislado, sino que forma parte de un "patrón" de violaciones de derechos humanos cometidas por guardias fronterizos saudíes contra civiles yemeníes en las zonas fronterizas, lo que constituye una violación del derecho internacional y de la Carta de Naciones Unidas, entre otros.

Esto tiene lugar, según Amer, en un momento de acercamiento diplomático entre el Gobierno saudí y los hutíes, que ejercen una autoridad de facto sobre la mayor parte del noroeste de Yemen, incluida la capital, Saná.

Las conversaciones entre ambas partes habían avanzado hacia una hoja de ruta integral para poner fin al conflicto y al bloqueo que dura casi una década en el Yemen, afirmó el ministro hutí.

Amer advirtió que la continua escalada del régimen saudí y las reiteradas atrocidades contra la población civil yemení podrían descarrilar los esfuerzos de paz y reavivar la violencia entre ambos países, con graves consecuencias para la estabilidad regional.

El funcionario hutí instó a las autoridades de la ONU a iniciar una investigación inmediata y exhaustiva sobre los presuntos asesinatos, exigir responsabilidades y tomar medidas para prevenir nuevos abusos.

El Yemen se encuentra sumido en una devastadora guerra civil desde 2014, cuando el movimiento hutí, alineado con Irán, tomó el control de Saná y derrocó al Gobierno reconocido internacionalmente.

En marzo de 2015, una coalición liderada por Arabia Saudí intervino militarmente para restaurar el gobierno, lanzando una extensa campaña aérea e imponiendo un bloqueo en las zonas controladas por los hutíes, aunque un alto el fuego que expiró a finales de 2022 se sigue manteniendo y desde entonces no ha habido repuntes de violencia.

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