Las cuentas del grupo se vieron penalizadas por la fortaleza del euro, puesto que su resultado de explotación mejoró un 4,2 % hasta los 2.565 millones, un récord para Saint-Gobain, mientras que el EBITDA fue de 3.818 millones, un 4,5 % superior, señaló la empresa en un comunicado.
La actividad de la empresa progresó en la región Asia-Pacífico y en las Américas, además de la división de Soluciones de Alto Rendimiento, al tiempo que Europa limitó su retroceso.Con esas cifras, el grupo confirmó sus objetivos para el conjunto del año, que pasan por lograr un resultado de explotación superior al 11 %.