Las principales organizaciones hispanas del país condenaron la propuesta que el miércoles reveló el Partido Republicano de Texas, donde hay 6,5 millones de latinos con derecho a votar, casi un tercio del total estatal, según datos del Pew Research Center.
"Este mapa es nada menos que el secuestro de la democracia a simple vista", declaró Roman Palomares, presidente de la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC), en un pronunciamiento.
LULAC consideró un "intento descarado y sin precedentes para socavar la democracia al diluir el poder de los votantes latinos" la propuesta, impulsada por el presidente Donald Trump para dar a los republicanos una ventaja frente a los demócratas en las elecciones legislativas de medio término de 2026.
Trump busca mantener y ampliar su mayoría en la Cámara de Representantes (220-212), por lo que la prensa nacional ha publicado que el presidente está presionando a los republicanos para que, en los estados donde sea posible, redibujen el mapa electoral para crear distritos que favorezcan a la derecha.
La asociación Voto Latino alertó del precedente de Texas, pues la iniciativa está promoviéndose en una sesión especial del legislativo tejano, convocada por el gobernador Greg Abbott en pleno verano y antes de tiempo, pues el rediseño de los mapas electorales a nivel nacional suele realizarse cada 10 años después del censo.
"Estos mapas racialmente dibujados están diseñados para lastimar y erosionar a los latinos, el mayor grupo demográfico y de mayor crecimiento de Texas. Desde un inicio, los republicanos de Texas operaron sin transparencia", señaló esta agrupación en un pronunciamiento.
El nuevo esquema amenaza a distritos ahora representados por demócratas, como el de Henry Cuéllar y Vicente González, en el sur del estado, y el del progresista Greg Casar, en el centro de Texas.
De esta manera, los republicanos podrían pasar a controlar 30 de los 38 escaños federales que le corresponden a Texas en la Cámara de Representantes, frente a los 25 actuales.
El Partido Demócrata también acusó al mapa de "estar diseñado para representar a Donald Trump, no a las voces de Texas".
"Está ilegalmente dibujado en una manera en la que silencia las voces de las comunidades minoritarias a lo largo de Texas. Cuando Donald Trump sabe que no puede ganar, hace trampa", sostuvo el líder de los demócratas en el estado, Kendall Scudder.