El despido de Erika McEntarfer fue catalogado por los demócratas como una decisión "que podría perjudicar la creación de empleos y reducir la inversión de Estados Unidos".
Los firmantes de la carta alertaron que remover a expertos técnicos por razones políticas mina la credibilidad del sistema estadístico nacional.
"El acceso a datos confiables no es un asunto partidista", apuntaron.
El pasado 1 de agosto, Trump despidió a McEntarfer, justo tras un reporte laboral que mostró una desaceleración en la creación de empleo y una fuerte revisión a la baja en los datos de mayo.
En un comunicado publicado en su plataforma Truth Social, el republicano denunció sin pruebas que los datos estaban "manipulados" y afirmó que se trataba de una funcionaria de la anterior Administración de Joe Biden que favorecía intereses demócratas.
Expertos en economía y exfuncionarios del BLS calificaron el despido de "infundado" y advirtieron sobre el riesgo de socavar la credibilidad del sistema estadístico federal, considerado crucial para la planeación de políticas públicas y la toma de decisiones en los mercados.
Los demócratas subrayaron que decisiones como el despido de McEntarfer podrían generar incertidumbre entre inversionistas y empleadores, al comprometer la calidad y confiabilidad de los datos que utilizan para tomar decisiones estratégicas.