“Más de trece años después, este avance representa un paso decisivo contra la impunidad de los crímenes internacionales cometidos contra periodistas”, afirmó Antoine Bernard, director de defensa y asistencia de RSF.
El 22 de febrero de 2012, la periodista estadounidense Marie Colvin y el fotógrafo francés Rémi Ochlik fallecieron en un ataque supuestamente ordenado por las autoridades del antiguo régimen sirio contra el centro de prensa del barrio de Bab Amr, en Homs, la tercera ciudad más poblada del país árabe.
Las órdenes, dictadas en el marco de una investigación por crímenes de guerra y de lesa humanidad, apuntan a altos cargos del entonces Gobierno sirio, a quienes RSF acusa de haber tratado a los periodistas independientes como “enemigos del Estado”.
En el mismo incidente resultaron heridos la reportera francesa Edith Bouvier, el fotógrafo británico Paul Conroy y el traductor y activista sirio Wael al-Omar, quienes lograron escapar.
La justicia francesa abrió ese mismo año una investigación por asesinato y tentativa de asesinato, que en 2014 se amplió a crímenes de guerra, en 2024 a crímenes de lesa humanidad y en 2025 a conspiración para preparar crímenes contra la humanidad, incluidos asesinatos intencionales y persecuciones.
Además de contra Al Asad, actualmente exiliado en Rusia tras ser derrocado en diciembre de 2024, Francia ha emitido órdenes de arresto contra Maher al Asad, hermano del expresidente y responsable de la cuarta división blindada en 2012; Ali Mamlouk, director de los servicios secretos sirios; Ali Ayoub, jefe del Estado mayor en la época; y Rafik Shahada, responsable del comité militar de Homs.
La primera orden de detención contra el exjefe de Estado sirio había sido cancelada en julio de este año por la Corte de Casación francesa debido a que en el momento de su emisión, en noviembre de 2023, el antiguo mandatario gozaba todavía de inmunidad como presidente de Siria.
RSF, junto con el Centro Sirio para los Medios y la Libertad de Expresión (SCM) y la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIDH), participa en el proceso como parte civil.
Siria ocupa el puesto 177 de 180 en la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa 2025 de RSF.