“Ese ya está”, contestó de manera tajante el senador colorado cartista Javier Zacarías Irún, dejando al descubierto la repartija de puestos en la Itaipú Binacional. La frase fue la respuesta ante el reclamo de un operador de su propia rosca: el actual precandidato a concejal municipal de Ciudad del Este por el cartismo, Osvaldo Sánchez Jara, quien exigía un contrato en la entidad hidroeléctrica para su hermano.
Sánchez Jara, según se escucha en el audio al cual tuvo acceso ABC, increpó al parlamentario por incumplir las promesas de pago y favores del clan Zacarías Irún. La red de influencias familiares cierra un círculo perfecto, ya que la dirección de la hidroeléctrica está en manos de Justo “Lucho” Zacarías Irún, hermano del senador.
La furia del operador político desveló cómo se pagan los favores electorales en el internismo colorado. “El tema de mi hermano, para qué vamos a ir lejos. Esa es una conversación que yo tuve con Lucho (Zacarías Irún). Un problema que tuve con Lucho (…) Jamás cumplió (…) El 2 de febrero le envié el mensaje y me dijo ‘Ese es un trámite de 15 días’. Hasta ahora está atajando el tema de mi hermano. Cosa que no tiene nada que ver, que es una cuestión que era con Rocío (Abed, diputada colorada cartista y esposa de Lucho Zacarías) porque yo le ayudé a Rocío. Tal vez si yo no le apoyaba a Rocío ni iba a entrar como diputada, porque 300 y algo votos nomás era la diferencia con Portillo. Yo siempre fui fiel con ellos y hasta ahora Lucho está siendo así. Está trancando porque gua’u yo digo, porque yo amago ha otranka che hegui. Eso no tiene que ser así. Eso ko no se hace. Mi hermano tiene su contacto, averigua, y (sabe que no sale) porque Lucho trancó”, (sic) disparó diciendo Sánchez Jara al legislador cartista.
“Tiene derecho a trancar”
Lejos de escandalizarse por el reclamo de un cargo público como pago de favores, el senador cartista ensayó una justificación que blanqueó el uso de Itaipú como botín familiar. “Lucho ko tiene derecho a trancar de vos las cosas, si vos ko le decís a todo el mundo que estás, que no estás (…) Ñaha’ãna la partídore y exigí lo que vos querés exigir”, retrucó el parlamentario, condicionando el acceso al empleo estatal a la sumisión política.
Ante la insistencia del entonces operador por la falta de respuestas, Zacarías Irún sacó a relucir todo su peso político con una frase demoledora: “En un segundo te voy a resolver las cosas”.
“Usame a mí para tus gestiones”
Acorralado por el reclamo de su entonces puntero, el legislador continuó con su confesión de presunto tráfico de influencias en la grabación. “Usame a mí para tu gestión, todo lo que vos quieras para ayudarte”, le respondió Zacarías Irún. Al ver que el precandidato esteño no cedía en su postura, el senador se arrastró políticamente ofreciéndose como operador de su propio “puntero”: “Inmediatamente yo voy a hacer eso. Yo voy a ser tu secretario para conseguirte todas las cosas(…) yo voy a resolverte todos tus problemas”.
La presión del operador surtió un efecto inmediato y fulminante. Ante la insistencia por el puesto en la binacional, el parlamentario contestó: “Ahora ya estoy detrás de eso...”.
La “sumisión” del senador con su puntero no fue una promesa vacía, ya que al día siguiente de esa reunión “grabada”, el hermano del operador ya firmó una autorización de servicio con la Itaipú Binacional para prestar servicios externos con un pago de G. 15 millones mensuales.
El documento oficial, que lleva la firma del director Justo “Lucho” Zacarías Irún y de Avilio Acuña Jara (hermano materno del operador Osvaldo Sánchez), tiene fecha 27 de marzo de este año. La reunión en la que el senador prometió “ser su secretario” ocurrió un día antes, el 26 de marzo último.
Sin embargo, el trato fracasó antes de completarse al 100%. Al no efectivizarse el millonario contrato en la binacional, el aspirante a concejal y presidente de seccional Nº 16 ejecutó su venganza política y le retiró el apoyo al candidato del clan ZI en Ciudad del Este, confirmando que la fidelidad de la estructura cartista dura igual que la vigencia de una tajada del botín estatal.
Reclamo de una deuda de “7.000”
El escándalo de las contrataciones en Itaipú no fue el único trapo sucio que salió a la luz en esa grabación. En otra parte del audio filtrado, el operador político le exigió al senador Javier Zacarías Irún el pago de una deuda de dinero que el parlamentario venía eludiendo.
“Yo te escribo y no me respondés. Y luego me decís otra vez ‘este fin de mes’. No es la plata. Es el mentir. A mí eso es lo que me molesta(…) Si vos querés solucionar me tenés que decir: ‘Mirá Osvaldo, acá están los 7.000 (sin aclarar moneda)’”, le recriminó Sánchez Jara a Javier Zacarías Irún.
Sin capacidad de reacción, el legislador cartista no tuvo más opción que reconocer la deuda y ensayar promesas de pago para calmar las aguas: “Te voy a pagar tu 7.000(…) Yo te resuelvo eso (…) Yo sé que yo te debo, te voy a resarcir”.
Las contradicciones del parlamentario
El senador cartista Javier Zacarías Irún, al ser consultado por ABC, cayó en un show de contradicciones que se derrumbaron a medida que se le presentaban las pruebas. En un primer contacto telefónico, el legislador cartista intentó victimizarse alegando que el audio se saca de contexto y acusó a su exoperador de intentar extorsionarlo porque supuestamente el director de Itaipú no le estaba dando lo que solicitaba. Afirmó que él simplemente se limitó a decirle lo que siempre dicen los políticos a la gente, prometiendo que vería, gestionaría y preguntaría, pero asegurando que jamás cometió un hecho fuera de lugar.
Además de negar la deuda económica, el parlamentario apeló al cinismo para lavarse las manos y expresó una frase de desentendimiento absoluto diciendo que él no maneja la Itaipú Binacional.
Sin embargo, la farsa se desmoronó rápidamente. En un segundo contacto, cuando se le preguntó por el documento oficial de acuerdo firmado apenas un día después de la reunión en su casa, el parlamentario recurrió a la amnesia y a la mentira directa. Aseguró que no tenía conocimiento de qué se le estaba hablando, garantizando que el nombre del beneficiado en ese documento no era el hermano de Sánchez Jara y desafió al equipo periodístico al afirmar que “se van a equivocar grande porque alguien les habrá mentido muy grande”.
Finalmente, acorralado por el peso de la realidad, Zacarías Irún tuvo que archivar sus palabras en una tercera comunicación y admitir que el beneficiario del documento firmado un día después del encuentro sí era el hermano de su exoperador político. Desesperado por salvar la posición de su hermano Justo al frente de la binacional, ensayó una versión alegando que él no hizo ninguna gestión y que solo se limitó a preguntar cómo estaba el tema.
El legislador cerró su cadena de excusas minimizando el escándalo y afirmando que el papel en cuestión era solo un visto bueno para que el expediente siguiera su curso normal, pero que la contratación al final no se concretó, concluyendo de manera insólita que “solo preguntar o averiguar” (siendo él un senador de la nación) no tiene nada de malo.
