En una sentencia el tribunal impone además a los condenados (seis neerlandeses, dos marroquíes y un checo) el pago de una multa de 70 millones de euros y absuelve a un décimo acusado, también neerlandés, por falta de pruebas incriminatorias.
En noviembre de 2019, la Guardia Civil inició una investigación sobre una red dedicada a introducir en España enormes cantidades de sustancias estupefacientes, preferentemente cocaína.
La droga llegaba oculta en buques portacontenedores procedentes de Latinoamérica mezclada con mercancía lícita como plátanos, alubias o piezas de helicóptero.
El tribunal explica que los miembros de este entramado contactaron con cuatro guardias civiles encubiertos que simularon colaborar con ellos.
En un primer momento centraron su actividad en el puerto de Marín (noroeste) pero después las extendieron al de Valencia (este), donde también llegaban barcos con tales contenedores.