Un retrato de Clara Campoamor para que España salde cuentas con sus primeras diputadas

Madrid, 23 sep (EFE).- El Congreso de los Diputados España hizo este martes "justicia" al colgar en sus paredes el retrato de una mujer, el de Clara Campoamor, y seguirá haciendo lo propio con sus primeras diputadas, las de la Segunda República, una etapa que duró de 1931 hasta 1939, cuando concluyó la Guerra Civil y comenzó la dictadura de Francisco Franco.

El tondo, un retrato circular, de Clara Campoamor (1888-1972), símbolo de la lucha por la igualdad de las mujeres a principios del siglo XX e impulsora del voto femenino en España, luce en el vestíbulo principal del Congreso español, también conocido como Vestíbulo de la Reina al estar presidido por una estatua de Isabel II.

El retrato de una de las primeras diputadas españolas se encuentra junto a los de otros políticos como Manuel Azaña, presidente de la Segunda República, y Adolfo Suárez, quien presidió España con la vuelta a la democracia tras la dictadura franquista.

"Hoy hacemos justicia porque la igualdad también era esto", dijo la presidenta de la Cámara baja, Francina Armengol, en un acto al que también asistieron varios ministros y portavoces parlamentarios.

Además, las actrices Teresa Soria y Celia Medrano interpretaron un fragmento de la obra 'Victoria viene', en la que la también diputada Victoria Kent y Clara Campoamor defienden el derecho al voto femenino pero se enfrentan por la oportunidad de aplazarlo o aprobralo ya.

Fue en la sesión del Congreso del 1 de octubre de 1931 en la que se aprobó el voto de la mujer. Kent, del Partido Republicano Radical Socialista, apostó por aplazar el voto femenino porque la mujer "necesitaba un tiempo de convivencia con la República para encariñarse con ella".

Campoamor, que se afilió al Partido Radical, urgió, por el contrario, a aprobar el sufragio femenino porque sería "un profundo error" dejarlas al margen.

Kent y Campoamor fueron las dos únicas mujeres diputadas en aquel debate porque la tercera, Margarita Nelken, no recogió su acta hasta el 18 de noviembre de 1931.

Licenciada como abogada en 1924, Campoamor se exilió con el estallido de la Guerra Civil en 1936. Donde más años estuvo refugiada fue en Buenos Aires y murió en Suiza en 1972 sin poder regresar nunca España al estar procesada por masonería.

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