El jefe del gobierno regional de Australia Meridional, Peter Malinauskas, explicó en una rueda de prensa que el servicio busca ofrecer a la comunidad información oficial, precisa y basada en evidencia científica sobre la emergencia ecológica.
La línea directa funcionará los siete días de la semana, de 9 a 17 horas, y comenzará a operar este viernes, con el fin de que los ciudadanos puedan avisar también de playas afectadas o del avistamiento de animales muertos en las mismas.
La nueva línea llega semanas después de que las autoridades sanitarias australianas advirtieran de un "riesgo potencial" para personas con asma u otras enfermedades respiratorias a causa de la marea roja.
El alga, de la especie 'Karenia Mikimotoi', daña las branquias de los peces y absorbe el oxígeno del agua, y fue detectada por primera vez en marzo en el país austral y ya se extiende por una superficie de 4.400 kilómetros cuadrados.
Según la Fundación Great Southern Reef, este episodio representa "la mortalidad marina más extensa registrada en Australia del Sur" hasta la fecha, al haber afectado al menos a 500 especies.
A juicio de dicha organización, la situación debe interpretarse como una advertencia de lo que el cambio climático significa para los arrecifes de la región.
Gran parte del litoral de Australia Meridional, con una costa de más de 5.000 kilómetros de longitud, se ha visto afectada por este fenómeno, incluidos lugares turísticos y parajes protegidos como la Isla Canguro, la península Yorke y la península Fleurieu, según la última actualización de la autoridad regional.