"Durante la pasada noche, los sistemas de defensa antiaérea activos derribaron 251 drones ucranianos de ala fija", informó el Ministerio de Defensa ruso a través de su canal de Telegram.
Mientras tanto, canales locales de Telegram locales comunicaron incendios en una central térmica en Briansk, un depósito de petróleo en Crimea y una planta de explosivos en Nizhni Nóvgorod.
Las autoridades regionales de Bélgorod señalaron que los bombardeos, que afectaron a centrales eléctricas, provocaron un corte del suministro en 24 localidades, incluida la capital regional.
Esto provocó que unas 40.000 personas se quedaran sin luz, aunque el servicio fue parcialmente restablecido ya durante la mañana.
A pesar de que la mayoría de drones fueron derribados sobre el mar Negro (62) y otros cinco cayeron sobre el mar de Azov, los ataques se produjeron contra 15 regiones rusas, junto con la península ucraniana de Crimea, anexionada por Rusia en 2014.
Los territorios más afectados fueron Crimea (40 drones interceptados); Kursk (34); Bélgorod (30); Nizhni Nóvgorod (20); Vorónezh (17) y Krasnodar (11).
Otros ocho drones cayeron sobrevolando las regiones de Briansk y Tula, cuatro sobre Riazán, y otros dos fueron derribados en Vladímir, Ivánovsk, Kaluga, Tambov y Oriol.
Se informó de uno derribado en Lípetsk y otro en la región de Moscú.