Los industriales expresaron en un comunicado "su profunda preocupación por la crítica situación de desabastecimiento de diésel y gasolina que afecta gravemente al sector productivo" en todo el país, donde en los últimos días volvieron a formarse largas filas de vehículos en las gasolineras.
"La escasez de hidrocarburos está paralizando gradualmente las operaciones industriales, generando un serio impacto en la provisión normal de bienes manufacturados al mercado interno y externo", alertó el gremio.
La cámara exigió al Gobierno de Arce que "transparente la situación real del abastecimiento de hidrocarburos" y consideró "fundamental que se brinde información clara y precisa sobre el estado actual de la provisión de combustibles".
También pidió que las autoridades eviten "la desinformación y la especulación, factores que pueden agravar aún más la crisis y generar consecuencias adicionales".
La entidad calificó de "crítica" la situación e indicó que se requiere una "atención inmediata", pues la falta de carburantes está "afectando la producción de bienes esenciales como alimentos, bebidas, productos farmacéuticos y otros insumos industriales".
"La falta de diésel y gasolina, principales recursos para el transporte de materia prima y productos terminados, pone en riesgo la estabilidad del aparato productivo y la seguridad alimentaria del país", alertó el sector.
Los industriales demandaron al Ejecutivo que "genere certidumbre para el sector productivo y la ciudadanía", pues la falta de información "está generando un clima de preocupación e inestabilidad que afecta la producción y la confianza".
"La CNI exhorta al Gobierno a asumir medidas prudentes, oportunas y responsables para evitar el colapso del aparato productivo nacional", concluye el comunicado.
En el último año se volvieron una constante las filas de vehículos que deben esperar por horas para cargar gasolina o diésel, combustibles que mayormente se importan desde distintos países, pues la producción local de líquidos no abastece para cubrir la demanda interna.
En julio, el Gobierno informó que se requieren anualmente unos 3.000 millones de dólares para importar combustibles, mientas que vender gasolina y diésel en el mercado interno con el actual coste subvencionado requiere un gasto de unos 2.000 millones.
El Ejecutivo ha atribuido el problema de abastecimiento al "bloqueo" de la financiación de créditos externos en el Legislativo, posición ratificada este lunes por el presidente Arce, quien insistió en que "no hay combustible porque no hay dólares" en el país, un problema que persiste desde 2023.
"¿Por qué no hay dólares? Porque no hay créditos y ¿quién aprueba los créditos? la Asamblea Legislativa. Por lo tanto, ¿a quién hay que ir a reclamar cuando no tenemos combustibles? Está muy claro, lo tenemos claro todos", manifestó Arce en un acto público en Sucre, la capital constitucional de Bolivia.
Los problemas de abastecimiento de carburantes ocurren cuando está cerca la inédita segunda vuelta para elegir a los nuevos presidente y vicepresidente bolivianos este domingo.