La convocatoria, vigilada por un gran dispositivo policial que rodeó por completo a los manifestantes, tenía como objetivo principal denunciar la ilegalización del grupo Palestine Action y su consideración como "grupo terrorista" el pasado junio, una decisión muy polémica en el Reino Unido.
La concentración transcurrió pacíficamente y en silencio, roto solo por los aplausos de los presentes cuando los agentes se llevaban uno a uno a los detenidos hacia los furgones policiales, según pudo comprobar EFE. Las pancartas que portaban contenían lemas contra "el genocidio" en Palestina y a favor del grupo ilegalizado.
En un comunicado emitido con posterioridad, la policía capitalina resaltó que las detenciones se justificaban porque los manifestantes "apoyan a una organización terrorista proscrita", e insistió en la gravedad del delito que puede costarles hasta seis meses de prisión "y otras consecuencias que pueden tener consecuencias en su capacidad de viaje al extranjero y de trabajo en ciertas organizaciones".
Los manifestantes lo ven de modo distinto: "Esta es una muestra del abuso masivo del poder del Gobierno y de la ley británica. Y yo estoy aquí para proteger el futuro de mis hijos en este país", dijo a EFE Camilla Clayton Jones, del grupo de manifestantes.
La reciente guerra en Gaza ha propiciado las mayores manifestaciones que se recuerdan en la historia reciente en Londres, y la calificación de "terrorista" de Palestine Action por parte del gobierno laborista también ha sacado a las calles a miles de personas.
Por su parte, la policía ha aplicado con rigor las instrucciones del Gobierno y ha llegado a detener en una ocasión hasta a 442 personas en una de esas manifestaciones.
El próximo 25 de noviembre el Tribunal Superior de Justicia verá el caso de Palestine Action y podría emitir su fallo sobre si la calificación de "terrorista" se ajusta a la ley.