"Es probable que las voces que ahora piden la destitución de Witkoff tengan como principal objetivo frenar el tímido impulso hacia el arreglo pacífico", señaló el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, a la prensa local.
El secretario de prensa del presidente ruso, Vladímir Putin, añadió que "por supuesto, surgirán muchas personas que no se detendrán ante nada para perturbar este proceso".
A su vez, el Kremlin no observa "nada particularmente alarmante" en las filtraciones de la conversación telefónica en la que Witkoff llamó a Ushakov a trabajar en un plan de paz y le recomendó que Putin llamara al presidente de EE.UU., Donald Trump.
La llamada buscaba que Trump negara el suministro de misiles de crucero Tomahawk a su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, según las filtraciones publicadas por la agencia Bloomberg.
A su vez, Peskov tampoco descartó la posible falsedad de las filtraciones y trató de restarle importancia.
"No exageraría la importancia destructiva de estas filtraciones", alegó.
Bloomberg publicó el martes una transcripción de la conversación mantenida el 14 de octubre entre Ushakov y Witkoff en la que éste le pidió trabajar juntos en un plan de paz para Ucrania.
Por su parte, hoy mismo, Ushakov calificó las filtraciones de "inaceptables" y se quejó de no saber cómo llevar a cabo negociaciones con socios que filtran información, por lo que sostuvo que volvería a hablar con Witkoff por teléfono para solucionar la cuestión.
El Kremlin espera la visita de Witkoff a Moscú la próxima semana, donde, como ya se acordó, será recibido por Putin.