Del total de drones lanzados más de cincuenta eran drones kamikaze Shahed, una tecnología que Rusia adquirió al comienzo de la guerra a Irán y ahora produce por sí misma.
Las interceptaciones de los drones se produjeron sobre el territorio de varias regiones del norte, el sur y el este de Ucrania.
Diez de los drones no pudieron ser interceptados e impactaron en diez puntos de Ucrania no especificados por la Fuerza Aérea, que ha explicado que algunos aparatos no tripulados rusos seguían sobrevolando territorio ucraniano en el momento de la publicación del parte.