Más de 200 puestos de comida, productos artesanales y otros artículos ocuparán el centro de la capital belga a diario hasta el 1 de enero de 2026. También se le suman diferentes atracciones distribuidas por varias zonas de la ciudad, como la noria y la pista de hielo, así como talleres y eventos culturales.
Se espera que en estas cinco semanas millones de personas recorran el mercado navideño, que el año pasado recibió a más de 4 millones de visitantes, según medios locales.
También se han asignado dos chalets solidarios, que serán ocupados por una decena de asociaciones a lo largo de estas semanas.
En la emblemática Grand-Place, en el corazón de la ciudad, ya se exhibe un gran árbol decorado con adornos y luces que iluminan toda la plaza, así como un belén reinventado por Victoria-Maria, una diseñadora de interiores afincada en Bruselas, creado a partir de muñecos de trapo y telas de colores e inspirado en los invernaderos de Laeken.
Los adornos del árbol de Navidad de la Grand-Place, diseñados por Jean-Paul Lespagnard, se subastarán en beneficio de los Bancos de Alimentos de Bruselas, según señalaron medios belgas.