Las FAR denunciaron que el Ejército lanzó el sábado un ataque contra la zona de Komo, en las montañas de Nuba, del estado de Kordofán del Sur, uno de los bastiones del Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán-Norte (SPLM-N) liderado por el rebelde Abdelaziz al Hilu, que forjó una alianza con los paramilitares en febrero.
"Este ataque causó la muerte de 45 civiles, en su mayoría escolares, y heridas graves a más de ocho, entre ellos mujeres y niños", denunciaron las FAR en una nota, en la que calificaron la acción de "crimen de guerra" y pidieron a la comunidad internacional que "asuma su responsabilidad de proteger a la población civil".
Por su parte, el SPLM-N indicó que el ataque tuvo como objetivo "un centro de salud", al tiempo que confirmó la cifra de muertos ofrecida por las FAR y recordó que, anteriormente, el Ejército sudanés, atacó un hospital y una escuela católica en la misma zona.
Ante esta acción, el grupo rebelde responsabilizó al "Gobierno terrorista de Port Sudán" -como se refiere al Ejecutivo controlado por la cúpula militar que tras el estallido de la guerra se tuvo que trasladar a esa ciudad costera del norte del país- y afirmó que "se reserva el derecho a responder en el momento oportuno".
Por ahora, el Ejército sudanés no ha respondido a esta acusación.
El ataque se produce en un momento de intensos combates en la región central de Kordofán, que ambos bandos tratan de controlar después de que las FAR arrebataran al Ejército la totalidad de la vasta zona occidental de Darfur a finales de octubre y emprendieran nuevas ofensivas para hacerse con más territorio.
Además, tiene lugar mientras existen conversaciones sobre una tregua humanitaria mediada por Estados Unidos, que según Washington ha sido rechazada por ambas partes, aunque los paramilitares anunciaron la semana pasada un alto el fuego unilateral que no ha tenido recorrido ni ha hecho remitir la violencia.
La guerra en Sudán estalló el 15 de abril de 2023 y, desde entonces, decenas de miles de personas han muerto, más de 13 millones se han visto obligadas a abandonar sus hogares y más de la mitad de la población del país se encuentra en niveles agudos de inseguridad alimentaria, según Naciones Unidas.