El secretario ejecutivo de la CNE, Idrissa Djaló, indicó en rueda de prensa que, tras el golpe de Estado del 26 de noviembre, sólo poseían las actas originales de la Comisión Regional de Elecciones (CRE) de Bisáu, la capital, pero que esos documentos también fueron confiscados por militares que invadieron sus instalaciones.
Según la Comisión, los militares, que dieron el golpe en la víspera de que se anunciasen los resultados de las elecciones presidenciales y legislativas, confiscaron los informes de escrutinio de las regiones norteñas de Oio y Cacheu, así como las computadoras portátiles de los presidentes de estas comisiones.
Lo mismo ocurrió con los informes de otras regiones del país, que fueron "interceptados y confiscados antes de su llegada a la CNE", mientras se encontraban en posesión de los respectivos presidentes de las CRE en tránsito.
Djaló añadió que los servicios informáticos del órgano electoral fueron vandalizados y que el servidor que contenía el programa crítico para el escrutinio nacional “desapareció”, eliminando cualquier copia de seguridad digital de los datos.
La Comisión enfatizó que, de acuerdo con la tradición y el calendario electoral, todos los informes regionales de escrutinio del país y de la diáspora debían haber estado en su poder a las 14:00 horas (misma GMT) de este martes.
"Como saben, en Guinea-Bisáu, el proceso electoral funciona en cascada y el fallo de un paso afecta automáticamente a todo el proceso", explicó Djaló.
Ante esta situación, la CNE notificó a la misión de observación electoral de la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (Cedeao) su incapacidad para cumplir con su mandato, debido a que "no dispone de ningún informe de escrutinio regional".
La Cedeao mantiene actualmente un diálogo con los líderes militares para restaurar el orden constitucional en Guinea-Bisáu, dónde el general Horta N'ta, exjefe del Estado Mayor del derrocado presidente Umaro Sissoco Embaló, fue nombrado "presidente de transición" por un año.
Embaló, que huyó a Senegal tras el golpe y, desde allí, viajó a República del Congo; y su principal rival, Fernando Dias da Costa, refugiado en la Embajada de nigeria, se habían adjudicado la victoria en los comicios.
El nuevo ministro guineano de Asuntos Exteriores, João Bernardo Vieira, afirmó este lunes que continuarán “trabajando con la Cedeao”.
“Se había definido un plazo de un año para el final de la transición, pero se presentará a la Conferencia de Jefes de Estado y de Gobierno de la Cedeao el 14 de diciembre y dependiendo de la decisión que se tome en esa reunión, sabremos cómo proceder”, agregó Vieira.
El presidente rotatorio de la Cedeao y jefe de Estado de Sierra Leona, Julius Maada Bio, encabezó una misión de mediación del bloque este lunes, cuando sostuvo un "diálogo constructivo" con los líderes militares y reafirmó "el compromiso inquebrantable de la Cedeao de restablecer el orden constitucional".
Los líderes del bloque regional decidieron suspender al país como miembro de la Cedeao un día después del golpe, medida que también adoptó después la Unión Africana.
Guinea-Bisáu es considerado uno de los países más inestables de África: desde su independencia de Portugal en 1974 ha sufrido cinco golpes exitosos (1980, 1998/99, 2003, 2012 y 2025) y numerosas intentonas golpistas.