“Ucrania no tiene nada que ver con este incidente, y refutamos oficialmente cualquier acusación de cualquier tipo de la propaganda rusa”, dijo el portavoz del Ministerio de Exteriores, Gueorgui Tiji, en su cuenta de X.
El portavoz de Exteriores de Kiev agregó que la ruta que supuestamente seguía el barco para llegar a su destino declarado en Georgia a través de la zona económica de exclusión de Turquía “no tiene sentido” y “sugiere que Rusia habría podido orquestar” este incidente.
El Ministerio de Transporte turco había informado previamente en su cuenta de X que un barco ruso cargado de aceite de girasol que se dirigía a Turquía había denunciado haber sufrido un ataque cuando se encontraba a 80 millas náuticas de las costas turcas.
Dos petroleros de la llamada flota fantasma rusa, barcos con bandera de otros países que Rusia utiliza para burlar las sanciones a sus exportaciones de crudo, fueron atacados este fin de semana en el mar Negro por drones navales ucranianos, lo que ha llevado a muchos medios a relacionar esos incidentes con el que se produjo este lunes.
El presidente turco, Tayyip Recep Erdogan, que mantiene buenas relaciones con Kiev y Moscú, calificó los dos ataques ucranianos de “inexcusables” por poner en riesgo la navegación en el mar Negro.
Otro petrolero turco, que según algunas informaciones forma parte de la flota fantasma rusa, también resultó dañado el sábado por cuatro explosiones externas de origen hasta ahora no aclarado frente a la costa de Senegal.