La subsecretaria general de la ONU para Asuntos Políticos y de Consolidación de la Paz, Rosemary DiCarlo, afirmó que Rusia ha incrementado sus ataques sistemáticos contra instalaciones energéticas, lo que ha causado "numerosas víctimas civiles y ha dejado a millones de ucranianos sin electricidad, calefacción ni agua durante periodos prolongados".
Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022, la ONU ha verificado al menos 14.999 civiles muertos y más de 40.600 heridos, aunque las cifras reales podrían ser superiores.
Así, la funcionaria reiteró el llamamiento del secretario general, António Guterres, a un "alto el fuego inmediato e incondicional", y subrayó que "cualquier acuerdo de paz debe respetar la soberanía y la integridad territorial de Ucrania".
Al margen, DiCarlo señaló que existe "un patrón recurrente de ataques que se intensifican cuando empeoran las condiciones climáticas y aumenta la necesidad de calefacción".
Según DiCarlo, el impacto es especialmente grave para los sectores más vulnerables de la población, como personas mayores, niños y ciudadanos con movilidad reducida.
Entre la noche del 8 y el 9 de enero, Rusia lanzó presuntamente 242 drones y 36 misiles contra distintos puntos del país. En Kiev, al menos cuatro personas murieron y otras 25 resultaron heridas, entre ellas un paramédico que falleció cuando acudía a prestar asistencia de emergencia.
"Los ataques dañaron instalaciones energéticas y edificios residenciales, dejando sin calefacción a casi la mitad de la capital y a cientos de miles de residentes", dijo DiCarlo.
Además, Rusia lanzó el pasado viernes un ataque masivo contra Kiev, al tiempo que bombardeó por primera vez con misiles balísticos hipersónicos Oréshnik la ciudad de Leópolis, en represalia por el supuesto ataque ucraniano a finales de 2025 contra una de las residencias del presidente ruso, Vladímir Putin, algo que Kiev ha negado.
DiCarlo alertó también sobre "el deterioro de la seguridad en torno a la central nuclear de Zaporiyia", la mayor de Europa, que perdió temporalmente una de sus líneas eléctricas externas a principios de enero en medio de hostilidades.