"Todavía hay ciertas cosas que tenemos que hacer en esta materia, como la elección de los tribunales regionales o las directivas comunales", explicó en una rueda de prensa.
"Vamos a empezar con la búsqueda de nuestros candidatos para las elecciones municipales y la formación de los mismos. Son más de 2.000 cupos los que se tienen que cubrir. Ahí tengo pega (trabajo) más que suficiente por mucho tiempo", agregó.
En una entrevista en el Canal 13, Kaiser declaró el domingo que "si hubiese sido una persona interesante para ser ministro, ya habrían hablado conmigo".
"Yo no he pedido nada y él (Kast) no me ha ofrecido nada", añadió en la misma entrevista.
Este lunes, el ultraderechista confirmó sus declaraciones y reconoció que hay "incomodidad" en su partido porque el mandatario electo aún no les ha comunicado "cuál va a ser el diseño" de su futura Administración y el reparto de cargos entre los distintos partidos de derecha y extrema derecha que apoyaron a Kast en las elecciones de diciembre.
"El tema no es solamente un tema de un ministerio en particular, sino que tiene que ver con la arquitectura, con la lógica que va a seguir la nueva Administración. Si nosotros estamos considerados (para integrar el nuevo Gobierno) y podemos hacer un aporte, perfecto. Si no estamos considerados también perfecto", indicó.
Kaiser, que fue una de las sorpresas de las pasadas elecciones y quedó cuarto con el 13,9 % de los votos, aseguró que ni él ni sus compañeros de partido están "en política para repartirse cargos".
Antiguo aliado del presidente electo y con un discurso más bronco y extremo, Kaiser abandonó el Partido Republicano de Kast para formar el suyo propio hace un año.
A diferencia de Kast, que en la campaña buscó mostrarse más moderado para no perder votos del centro, Kaiser reivindica sin complejos la dictadura militar de Augusto Pinochet (1973-1990) y la llamada 'batalla cultural' en cuestiones como el aborto, el matrimonio igualitario o la eutanasia.
Kast, abogado ultracatólico de 59 años, se convertirá el próximo 11 de marzo en el noveno presidente de Chile desde el retorno a la democracia y en el primer mandatario de extrema derecha en llegar al poder desde la dictadura.