En un comunicado, Türk también instó al régimen islamista a restablecer el pleno acceso a internet y a los servicios de telecomunicaciones, y que los responsables de la violenta represión rindan cuentas.
"Debe cesar el asesinato de manifestantes pacíficos, y la calificación de éstos como 'terroristas' para justificar la violencia contra ellos es inaceptable", añadió el jefe de derechos humanos de la ONU.
Türk aseguró que las actuales protestas, como las de 2022, muestran el deseo de cambio político por parte de amplios sectores de la sociedad iraní, pero "una vez más, la reacción de las autoridades es ejercer una fuerza brutal para reprimir demandas legítimas de cambio".
"Este ciclo de violencia atroz no puede continuar, el pueblo iraní y sus demandas de equidad, igualdad y justicia deben ser escuchados", insistió el alto comisionado.