La oficina del alto comisionado Volker Türk "está preocupada por el hecho de que las protestas puedan ser instrumentalizadas, algo que nunca debe producirse cuando se trata de derechos humanos", indicó en rueda de prensa el portavoz de la oficina Jeremy Laurence.
"La mejor vía a seguir es obviamente el diálogo, y que el pueblo de Irán, que tiene quejas legítimas, pueda ser escuchado y expresar sus demandas de manera pacífica, ya sea en manifestaciones o por otros medios", agregó.
Laurence también insistió en que el uso excesivo de la fuerza en las protestas, que según algunas ONG ha provocado centenares de muertos y miles de detenidos, es "una violación del derecho internacional".