En una comparecencia ante la Cámara de los Comunes (baja) del Parlamento, la jefa de la diplomacia británica anunció hoy que el Reino Unido presentará una legislación que le permita aplicar "sanciones completas y adicionales, así como medidas sectoriales" contra la república islámica.
Cooper indicó que estas sanciones tendrán como objetivo aquellas industrias que están "avanzando" la escalada nuclear iraní -tales como las finanzas, la energía, el transporte o la informática- y trabajarán junto a sus socios para explorar qué medidas adicionales pueden implementarse como respuesta a los recientes acontecimientos.
"El Reino Unido condena en los mayores términos el horrendo y brutal asesinato de manifestantes iraníes y demandamos a las autoridades iraníes que respeten los derechos fundamentales y las libertades de sus ciudadanos", dijo Cooper.
Del mismo modo, la ministra aseguró haber hablado este lunes con su homólogo iraní, Abás Araqchí, para trasladarle la total repugnancia del Reino Unido ante "los asesinatos, la violencia y la represión".
En respuesta, el Reino Unido se sumó también a otros países como Francia, Alemania, Portugal o Finlandia y Cooper convocó hoy al embajador iraní en Londres, Ali Mousavi, como medida para "subrayar la gravedad del momento y pedir a Irán que responda por las informaciones horribles que estamos recibiendo".
Mousavi ya fue convocado por el anterior titular de Exteriores, David Lammy, en mayo de 2025, después de que tres ciudadanos iraníes fuesen acusados en el Reino Unido de presuntos delitos de espionaje.
El anuncio sucede asimismo después de que el Gobierno iraní convocase este domingo al embajador británico en Teherán, Hugo Shorter, tras la acción de un manifestante que, el pasado sábado, retiró la bandera de la república islámica del edificio de su embajada en Londres.