El Supremo aborda por primera vez este debate y valora los casos de dos atletas trans de los estados de Idaho y de Virginia Occidental, donde se prohíbe a las mujeres transgénero participar en deportes femeninos, lo que podría afectar a las leyes y medidas similares en otros 27 estados.
Tribunales inferiores fallaron anteriormente a favor de las dos jóvenes, quienes impugnaron las prohibiciones estatales, pero la Corte Suprema, de mayoría conservadora (6-3), podría no seguir el mismo criterio.
Las demandas que considera el Supremo fueron presentadas por Becky Pepper-Jackson, estudiante de secundaria en Virginia Occidental y Lindsay Hecox, alumna de la Universidad de Idaho, que alegan que la exclusión de personas trans en equipos femeninos es inconstitucional.
Al regresar al poder en enero de 2025, Trump firmó una orden ejecutiva que obliga a reconocer solo dos sexos (masculino o femenino) y ordenó que el que recogen los documentos oficiales debe ser el asignado al nacer, una decisión que causó el rechazo del movimiento LGTBIQ+ y provocó demandas para frenar esta decisión.
El mandatario republicano también ha rechazado abiertamente la participación de atletas trans en deportes femeninos.
Durante la sesión en el Supremo, el abogado que representa a la Administración de Trump argumentó que los estados deberían separar sus equipos deportivos bajo este criterio debido a las "diferencias biológicas reales entre hombres y mujeres".