Las llamadas "Operaciones Estelares" se llevaron a cabo durante cinco semanas el año pasado en las principales rutas de tráfico de droga, a las que se movilizaron 8.400 agentes de los cuatro países, según este medio.
El objetivo de estas operaciones era desmantelar redes criminales, así como interceptar flujos de drogas y dinero en estas rutas.
Del material incautado, se registraron más de 950kg de cocaína, 143kg de ketamina, 33kg de marihuana y 9,3kg de hachís.
Asimismo, Belga detalló que además se interceptaron 29kg de cannabinoides sintéticos y un gran número de cápsulas de óxido nitroso (142.005 unidades).
En cuanto a otros bienes, las autoridades incautaron más de un millón de euros y 129 vehículos. También detuvieron a 273 personas y controlaron a 388 conductores bajo los efectos de las drogas.
Según los medios, el informe de la policía federal belga también hizo hincapié en la profesionalización de las redes de tráfico, el transporte de grandes sumas de dinero, el recurso cada vez más frecuente a perfiles atípicos para transportar la mercancía - como familias con niños o personas mayores -, así como el aumento de uso de ferrocarril y las técnicas de ocultación y transporte cada vez más sofisticadas.