El anuncio lo realizó tras una reunión del gabinete, en Quito, liderada por el presidente Daniel Noboa, en el palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo.
Tras recordar que Noboa convocó el viernes al bloque de seguridad, Reimberg dijo que han tenido resultados: "Hemos tenido una incautación de 3,2 toneladas de droga, esto lo trabajamos con Estados Unidos", comentó.
Este sábado y sin especificar fechas, la Presidencia indicó que en Guayaquil "se llevó a cabo una revisión masiva de contenedores que permitió la incautación de 3,2 toneladas de droga".
El pasado jueves, un gran contingente de policías y militares realizaron inspecciones exhaustivas en los puertos de la ciudad costera de Guayaquil, uno de los epicentros de la actividad del crimen organizado en el país andino.
Acompañados de perros antidrogas, los agentes recorrieron los contenedores del puerto y las zonas aledañas, mientras se inspeccionaban los camiones desde su ingreso al área portuaria para controlar "todas las etapas del proceso de exportación", según declaró entonces el ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo.
Las inspecciones se produjeron en un contexto en que el avance del crimen organizado y la expansión de sus actividades ilícitas llevaron a los puertos operados por empresas privadas a reforzar su seguridad.
Rodeado por Colombia y Perú, los dos mayores productores mundiales de cocaína, y con varios puertos en sus costas y una economía dolarizada, Ecuador se ha convertido en los últimos años en un paso importante para el tráfico de esa droga que se dirige mayormente a Europa y Norteamérica.
En la reunión del gabinete de este sábado, Reimberg comentó, además, que en la provincia de Los Ríos capturaron a una estructura completa del grupo denominado Los Choneros AK47, "quienes son culpables de más de 21 muertes" en esa provincia.
De su lado, Loffredo se refirió a la movilización de cerca de 10.000 militares a las zonas más conflictivas del país, como las provincias de Los Ríos, Manabí y Guayas, específicamente la ciudad de Guayaquil.
Indicó, asimismo, que se inició una nueva fase de la estrategia de seguridad, de carácter ofensivo, orientada a responder con mayor contundencia a las amenazas. En ese contexto, recordó que el alto mando militar fue desplazado a Guayaquil para que las decisiones se adopten desde territorio.
Ecuador vive desde 2024 bajo un estado de "conflicto armado interno" declarado por Noboa para intensificar la lucha contra los grupos delincuenciales, los que han sido denominadas como "terroristas".
Pese a esa declaratoria, 2025 cerró con un récord de homicidios en Ecuador, al contabilizar en torno a los 9.300, de acuerdo a cifras del Ministerio del Interior.