A esta lista se acaba de incorporar en 2026 el templo masónico de Tenerife, en las islas Canarias (Atlántico), después de que el Gobierno haya iniciado el proceso para declararlo.
Con esta figura, recogida en la ley de Memoria Democrática de 2022, el Ejecutivo pretende reconocer y explicar, con placas o paneles informativos, la historia que hay detrás de espacios físicos o de patrimonios inmateriales vinculados a la represión franquista o a la lucha por la democracia.
Un mapa elaborado por la Agencia EFE recoge los 20 lugares de memoria democrática declarados hasta ahora en España y los 18 en proceso de declaración (incoados), la mayoría de ellos ubicados en la Comunidad de Madrid y en Andalucía (sur).
De los 20 lugares declarados en España, uno de los primeros fue la antigua Dirección General de Seguridad franquista (las fuerzas de seguridad encargadas de la persecución y represión) ubicada en la Real Casa de Correos de Madrid, actual sede del Gobierno regional de Madrid.
En este lugar, que ahora cada 31 de diciembre agrupa a centenares de personas para escuchar desde su reloj central las campanadas que dan inicio a un nuevo año, fue uno de los centros de tortura más importante de la dictadura franquista, por donde pasaron decenas de republicanos, opositores y ciudadanos.
En 2025 el Gobierno también declaró otros dos sitios en la capital: la antigua cárcel de Carabanchel, en el sur de la ciudad, y la tapia del cementerio de La Almudena, el más grande de Madrid, donde hubo fusilamientos.
La propia Ley de 2022 declaraba expresamente tres lugares de memoria: el Valle de Cuelgamuros (antiguo Valle de los Caídos, que hizo construir el dictador Francisco Franco como un mausoleo con el trabajo esclavo de los presos del franquismo a las afueras de Madrid), el Panteón de España (antiguo panteón de hombres ilustres, también en la capital) y el centro documental de la memoria histórica, en Salamanca.
El primer lugar de memoria que declaró el Gobierno tras la aprobación de la ley fue la localidad de Gernika (Vizcaya), bombardeada por la aviación nazi con la ayuda dela italiana durante la Guerra Civil (1936-1939).
Habitualmente los lugares de memoria democrática son espacios físicos, pero el Gobierno también prevé el reconocimiento de fechas o de acontecimientos significativos.
De hecho, entre los 18 lugares de memoria cuyo proceso de declaración ha iniciado ya el Gobierno están las manifestaciones del 27 de febrero de 1981 -cuando ya había muerto Franco- a favor de la democracia y la matanza de los abogados de Atocha del 24 de enero de 1977, un atentado cometido por la ultraderecha contra abogados laboralistas.
También hay lugares físicos, como el edificio situado en Via Laietana 43, en Barcelona, que fue sede de la policía en el franquismo, algunas ciudades del norte de España pero también una mina, la de La Camocha en Gijón (norte) -considerada cuna de Comisiones Obreras uno de los principales sindicatos españoles-, y las islas de San Simón y San Antón (noroeste), usadas como penal por el franquismo.
El Gobierno ha instalado también placas de lugares de memoria en puntos del extranjero como el Ateneo español de México, que acogió a centenares de republicanos; la tumba del escritor Antonio Machado en Collioure y la del expresidente de la República Manuel Azaña en Montauban, en ambos casos en Francia.
Además, con motivo de la celebración en 2025 de los 50 años del inicio de la Transición tras la muerte del dictador Francisco Franco, el Gobierno anunció su intención de declarar más de treinta lugares de memoria, algunos de ellos pendientes, como el Congreso de los Diputados o los juegos olímpicos de Barcelona de 1992.