Los trabajadores se reunieron en la Plaza Dos de Mayo para recorrer varias calles de Lima hacia la céntrica Plaza San Martín, acompañados por representantes de otros sindicatos y escoltados por un cordón policial, aunque sin que se produjeran incidentes.
Los manifestantes, entre los que también estuvieron miembros de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), el mayor gremio sindical del país, portaron pancartas y banderas, y lanzaron lemas contra la reorganización de la empresa, que plantea delegar en manos de capitales privados distintas unidades, incluida la nueva refinería de Talara, cuya construcción costó 6.000 millones de dólares.
Uno de los asistentes, quien afirmó que trabaja en Petroperú desde 2012, declaró a EFE que el decreto de reorganización emitido en diciembre pasado por el Gobierno implica privatizar la compañía.
"Salimos a luchar porque somos trabajadores que, en el día a día, por más problemas que haya en la empresa, merecemos el debido respeto", sostuvo.
Agregó que Petroperú afronta una crisis financiera porque "ha sido títere de todos los presidentes (del país), porque estos destinan el dinero a otras cosas" y alertó que una eventual privatización llevaría a un incremento de los combustibles y que entre los trabajadores "nadie sabe quién se va a ir de la empresa".
La manifestación fue secundada por el secretario general de la CGTP, Gerónimo López, quien afirmó a EFE que "Petroperú es patrimonio de todos los peruanos y peruanas, no de un pequeño grupo de poder económico que pretende privatizar y dejar al pueblo peruano sin una empresa estratégica".
López también dijo que la entrega de la petrolera a manos privadas traerá "como consecuencia que subirían los combustibles y afectaría directamente al pueblo peruano".
Consideró, en ese sentido, que se debe realizar una reorganización "con personas independientes, que no respondan a grupos políticos, al poder económico, sino a la empresa que es de todos los peruanos".
Los trabajadores de Petroperú comenzaron este lunes una huelga de 72 horas en rechazo a la reorganización de la petrolera, que consideran una "privatización encubierta", mientras que el directorio de la compañía aseguró la continuidad de las operaciones y el normal abastecimiento de combustibles a nivel nacional.
La huelga se ha desarrollado sin que se reporten incidentes y con poca información sobre su impacto, que según los sindicatos de la empresa comprende a unos 2.600 trabajadores.
Los sindicatos también exigen la renuncia de la ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, a la que responsabilizan por la crisis interna que afronta la petrolera.
Miralles señaló en repetidas ocasiones que "Petroperú no se privatiza" y que el Gobierno busca "enfrentar una situación que no podía continuar", pero "manteniendo el control del Estado sobre sus activos".
Al tercer trimestre de 2025, Petroperú reportaba una deuda acumulada de 5.350 millones de dólares y pérdidas acumuladas netas de unos 2.224 millones de dólares.