"El país es de todos. Podemos tener diferentes ideas y posturas, pero pedimos a los partidos de la oposición que sean leales y poner los intereses nacionales primero. La paz solo puede venir a través de la fuerza. Tenemos que prepararnos para prevenir una guerra", aseveró Hsu desde la sede de su partido en Taipéi.
Si bien el PDP, una formación de tendencia soberanista, ha gobernado Taiwán de forma ininterrumpida desde 2016, los dos principales partidos de la oposición, el Kuomintang (KMT) y el Partido Popular de Taiwán (PPT), cuentan con una mayoría de escaños en el Parlamento local.
Estos dos partidos, favorables a estrechar los lazos entre Taipéi y Pekín, se han servido de su mayoría para obstruir o condicionar varias de las principales propuestas del Ejecutivo, entre ellas el presupuesto del Gobierno central de 2026, que contempla un incremento del gasto militar.
Otra de las medidas que permanecen bloqueadas por la oposición es un presupuesto especial de Defensa equivalente a 1,25 billones de dólares taiwaneses (unos 39.544 millones de dólares) para el período 2026-2033, pensado para mejorar las capacidades defensivas de la isla frente a la creciente presión militar de China.
"Tenemos un vecino al oeste que quiere apoderarse de nuestro país. Incrementar nuestro presupuesto de Defensa es muy importante y demostrará nuestra determinación de defendernos", subrayó Hsu Kuo-yung.
Las disputas en torno al presupuesto se enmarcan en un clima de confrontación persistente entre el oficialismo y la oposición taiwanesa, que el mes pasado impulsó un proceso de juicio político contra el presidente, William Lai, después de que el Ejecutivo se negara a promulgar unas enmiendas legales promovidas por los partidos opositores.
Sin embargo, ese intento de 'impeachment' tiene pocas probabilidades de prosperar, ya que el KMT y el PPT no suman por sí solos los votos necesarios para su ratificación.