Representantes del bloque Makabayan depositaron hoy una copia de la moción, apoyada por varios sectores de la sociedad civil, en la Oficina del Secretario General de la Cámara de Representantes, cuya responsable, Cheloy Garafil, se encontraba ausente.
Se espera que continúen los trámites para que se autorice y determine la eventual fecha de votación de la moción en el Parlamento.
Teddy Casiño, uno de los representantes de la coalición, acusó a Marcos de "liderar el saqueo sistemático de las arcas nacionales" que ha permitido "inflar el presupuesto nacional mediante asignaciones encaminadas a sobornos (...) que terminaron enriqueciendo a funcionarios, legisladores y contratistas".
"No solo no impidió la corrupción de sus subordinados. Él mismo diseñó el sistema, autorizó los fondos, dirigió personalmente las asignaciones y se benefició de la corrupción", remarca en Facebook Casiño.
Estos proyectos de infraestructura, algunos construidos de manera defectuosa o directamente inexistentes, se encuentran desde hace meses en el centro de la creciente indignación social por la corrupción en el país, azotado de manera frecuente por desastres naturales.
A finales del pasado septiembre, la Comisión Independiente de Infraestructura, impulsada por Marcos para investigar numerosos proyectos inexistentes o defectuosos para controlar inundaciones, cifró en 1.771 millones de euros (unos 2.041 millones de dólares) las pérdidas al erario público creadas por estos 'proyectos fantasma' solo en los últimos dos años.
En los últimos meses, cientos de miles de personas han salido a las calles de Manila y otras ciudades del archipiélago para manifestarse contra la corrupción en el país.
El escándalo ha erosionado la confianza pública en el Gobierno a pesar de que Marcos Jr. ha respaldado las investigaciones, que provocaron la caída de los líderes de las dos cámaras del Congreso, incluido Martín Romualdez, primo del presidente, y el arresto de políticos y empresarios.
Las inundaciones son recurrentes en el archipiélago filipino, muy vulnerable ante desastres meteorológicos y que atravesó en 2025 una temporada de tifones especialmente dura.
Solo el pasado noviembre, el tifón Kalmaegi se cobró 250 vidas y dejó 111 desaparecidos, mientras que el supertifón Fung-wong causó 26 muertes y dos desapariciones, según datos oficiales.