Las recientes declaraciones de Trump en las que aseguraba que prefería que Kevin Hasset, jefe de los asesores económicos de la Casa Blanca, y favorito hasta ese momento, permaneciera en su cargo, lo bajaron del puesto de favorito e hicieron que todas las miradas se dirigieran a Warsh.
En el marco del Foro Económico Mundial que se acaba de celebrar en Davos, durante una entrevista con el canal de noticias CNBC, Trump insinuó que, tras analizar a once candidatos, ya tiene tomada la decisión sobre quién presidirá la Reserva Federal.
"Diría que nos quedamos con tres, pero nos quedamos con dos. Y probablemente pueda decirles que nos quedamos con uno, en mi opinión", dijo. Trump también indicó que la decisión "está quizá entre dos o incluso ha bajado a uno", después de haber hablado con Warsh y Rieder. Sobre este último señaló que tiene un perfil "muy impresionante".
Las principales empresas de mercados de predicción coinciden en situar en el primer puesto a Warsh, seguido ahora de Rieder y Christopher Waller, economista y miembro de la junta de gobernadores de la Reserva Federal desde 2020.
En la plataforma Kalshi, las probabilidades de que Warsh sea el próximo presidente de la Fed alcanzan ya el 46 %, casi el mismo porcentaje que en Polymarket que llegan al 45, una ventaja destacada sobre sus principales rivales.
Esta subida en las quinielas extraoficiales ha ido paralela a la caída de Hasset, que en Kalshi ya no aparece y en Polymarket ocupa el último lugar con un 6 % de una lista recortada de candidato que comenzó con 11 nombres.
Rick Rieder, con unas posibilidades de alrededor del 33 %, es gestor de fondos e inversor muy influyente en los mercados de renta fija y ejecutivo de BlackRock, la mayor gestora de activos del mundo, y uno de los favoritos de Wall Street, mientras Waller (13 % de probabilidades), con quien Trump también se ha entrevistado, es visto como el camino más tradicional para el relevo en la Fed.
Warsh no es un nombre desconocido en Washington, ya que fue uno de los gobernadores de la Fed entre 2006 y 2011, durante la crisis financiera global, y en términos de política monetaria, los expertos coinciden en que no supondría un cambio abrupto en el corto plazo.
La volatilidad en las apuestas sobre quién presidirá la Fed (que especulan en base a un análisis exhaustivo de indicadores y noticias) se producen en un contexto de confrontación abierta entre Trump y el actual presidente del banco central, Jerome Powell.
Tras meses de insultos públicos del presidente estadounidense dirigidos a Powell, a quien ha tachado de "lento", "corrupto" o "tonto", el Departamento de Justicia le abrió una investigación penal, oficialmente ligada a los sobrecostes de la reforma de la sede de la Reserva Federal en Washington.
En un inusual mensaje de video, el actual presidente de la Fed respondió y denunció que esas pesquisas son un "pretexto" para presionarlo y forzar recortes de tipos más rápidos de los que el organismo financiero cree apropiados para la economía y la inflación.
En medio de ese clima de tensión, Trump mantiene que ahora en enero va a anunciar el nombre de su candidato para presidir la Reserva federal, por lo que el anuncio podría llegar en cualquier momento.