“En respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra objetivos civiles en territorio de Rusia, las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa lanzaron un ataque masivo y cinco combinados contra objetivos de la infraestructura energética y el transporte utilizados por el Ejército ucraniano”, señaló el mando castrense ruso en su parte de guerra semanal.
Defensa informó además que estos ataques alcanzaron también almacenes de municiones y combustible, talleres de producción y naves de almacenamiento y preparación para el lanzamiento de drones de largo alcance".
Según la dependencia militar, esta semana las fuerzas de la agrupación militar Sever (Norte) solo se hicieron con el control de la localidad de Semenivka, en la región de Járkov, en un reconocimiento tácito de que la ofensiva rusa se ha visto ralentizada por el invierno.
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Los ataques rusos contra la infraestructura energética ucraniana, que se intensificaron desde el pasado 9 de enero y han afectado particularmente a Kiev, han dejado sin luz y calefacción a cientos de miles de ucranianos en momentos en que las temperaturas se sitúan alrededor de los 12 grados bajo cero.