"Según el articulo 7 de la Constitución, se disuelve la Cámara", dijo el presidente del hemiciclo japonés, Fukushiro Nukaga, nada más arrancar la sesión a las 13:00 hora local (4:00 GMT). La sala se vació a los pocos minutos de la declaración.
Takaichi anunció el pasado lunes su decisión de convocar elecciones generales anticipadas el 8 de febrero, una decisión que calificó de "muy difícil". La mandataria goza de un alto índice de aprobación, pero su Gobierno cuenta con una estrecha mayoría de un escaño en la Cámara Baja (la más importante de las dos que forman el Parlamento), y está en minoría en la Cámara Alta.
La disolución da arranque a una brevísima campaña electoral, con apenas 16 días antes de la celebración de los comicios anticipados del 8 de febrero.
Takaichi, al anunciar el pasado lunes su intención de convocar elecciones anticipadas, afirmó que su meta es lograr una mayoría entre el Partido Liberal Democrático (PLD) que dirige, y su nuevo socio de coalición, el Partido de la Innovación de Japón (Ishin).
Con 465 escaños en liza en la Cámara Baja, la mayoría simple implica que el PLD e Ishin deberían obtener 233 parlamentarios de forma conjunta.
"Vamos a esforzarnos en la búsqueda de la mayoría en la coalición, y más allá (hacia) la estabilidad política", afirmó a la cadena de televisión parlamentaria el secretario general del PLD, Shunichi Suzuki, tras la disolución.
Suzuki también insistió en que las elecciones, presentadas por la propia Takaichi como un referéndum a su liderazgo, son necesarias para afianzar el aumento del gasto público para impulsar la estancada economía japonesa propuesto por su Gobierno.
La primera ministra llegó al poder tras imponerse en unas primarias del gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) el pasado octubre, motivadas por la renuncia de su predecesor, Shigeru Ishiba, tras varios batacazos electorales.
La conservadora deberá hacer frente a la Alianza Reformista Centrista, una nueva formación formada por la unión del Partido Democrático Constitucional (PDC), la principal fuerza de la oposición, y el budista Komeito, socio de coalición del PLD desde hacía más de veinte años y que rompió con el partido gobernante tras la elección de Takaichi como líder.