“La sentencia de pena de muerte de dos operativos del EI responsables del atacar con bomba el autobús de peregrinos de Karbala en el que murió una niña se ha llevado a cabo”, informó la agencia Mizan, del Poder Judicial.
Según Mizan, el atentado ocurrió en 2023 contra un autobús que transportaba peregrinos desde Teherán a la provincia de Ilam, fronteriza con Irak, donde tenían que tenía previsto continuar hasta Karbala, ciudad santa para los los musulmanes chiitas.
Irán uno de los principales países en la aplicación de la pena de muerte con 1500 ejecuciones en 2025, según Naciones Unidas, una cifra muy superior a las 972 de 2024 o las 853 de 2023.
Las ejecuciones que lleva a cabo la República Islámica están en el candelero después de que la Casa Blanca dijese la semana pasada que el país había suspendido unas 800 ejecuciones de manifestantes después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, advirtiera de “graves consecuencias” si Teherán continuaba la matanza de participantes en las protestas que sacudían el país.
En las protestas, que ya han sido contenidas, han muerto más de 3.000 personas, la mayoría civiles, según las autoridades iraníes y oenegés opositoras, en el episodio más violento desde la fundación de la República Islámica en 1979.
El fiscal general de Irán, Mohammad Movahedi, desmintió ayer a Trump y dijo que es “completamente falso” que se detuvieran 800 ejecuciones en el país por las presiones del presidente de Estados Unidos.