Lemon, reportero independiente de 59 años, fue detenido el jueves por la noche en Los Ángeles mientras trabajaba cubriendo los preparativos de la gala de los Premios Grammy, detalló su abogado, Abbe Lowell, en un comunicado.
El pasado 19 de enero, Lemon estuvo en una protesta en la que un grupo de manifestantes interrumpió un servicio religioso en una iglesia para manifestarse contra su pastor, quien también trabaja para el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), y corearon consignas como "¡Fuera ICE!".
El Departamento de Justicia del Gobierno de Trump intentó presentar cargos contra ocho personas, incluido el periodista, invocando una ley que protege a quienes participan en servicios religiosos en lugares de culto.
Sin embargo, un juez que revisó las pruebas solo autorizó los cargos contra tres personas y rechazó los presentados contra Lemon y los otros acusados por considerarlos insuficientes.
Posteriormente, la fiscalía solicitó a una corte federal de apelaciones la emisión de órdenes de arresto, pero estas fueron denegadas.
El abogado de Lemon subrayó en el comunicado que la Primera Enmienda de la Constitución, que garantiza la libertad de expresión, "existe para proteger a los periodistas cuyo trabajo es arrojar luz sobre la verdad y exigir rendición de cuentas a los poderosos".
La campaña de redadas masivas llevada a cabo en las últimas semanas en Minesota, un estado de mayoría demócrata, ha provocado numerosas protestas, que fueron reprimidas por fuerzas federales.
Agentes de inmigración mataron a disparos a dos manifestantes de nacionalidad estadounidense, unos hechos que desataron una enorme indignación y forzaron a Trump a relevar el mando operativo y prometer una "desescalada".