Esta norma supone la ampliación de una disposición que ya existía pero que contaba con un alcance limitado a delitos de terrorismo y que necesitaba una petición expresa de la Fiscalía, informó la agencia de noticias Belga.
La disposición, votada el jueves en la cámara baja del Parlamento federal, fue propuesta por el gobierno de coalición federal, integrado por el partido nacionalista flamento N-VA, los liberales francófonos MR, dos partidos centristas, (Les Engagés y CD&V), y los socialistas flamencos de Vooruit.
Y fue respaldada por el partido de extrema derecha Vlaams Belang, mientras que el resto de la oposición votó en contra.
"Aquellos culpables de delitos graves que socavan los cimientos de nuestra sociedad pueden perder su nacionalidad belga", declaró la ministra de Justicia belga, Annelies Verlinden.
Para que sea efectiva la retirada de la nacionalidad, la persona debe haber sido condenada por delincuencia organizada, homicidio o delitos sexuales y otros delitos graves "que representen una amenaza fundamental para la sociedad" y debe estar sujeta a una pena de al menos cinco años de prisión efectiva.
Además, solo es posible si la persona adquirió la nacionalidad belga en los 15 años anteriores al delito, y existe un plazo de otros 15 años para la prescripción.
La ley también introduce la retirada automática de la nacionalidad belga a las personas condenadas por terrorismo que posean doble nacionalidad, y permite a los tribunales no retirarla a través de una justificación explícita del porqué.