Chevron ganó un acumulado de 12.299 millones de dólares en 2025, un 30,4 % menos que en el ejercicio anterior, acusando de los resultados a la bajada de los precios del crudo, los menores beneficios de las filiales y los efectos desfavorables de las divisas extranjeras.
En el último trimestre del año pasado, la compañía registró un beneficio de 2.770 millones de dólares, lo que supone una caída de más del 14 % en comparación con el mismo periodo del año anterior.
El presidente y director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, aseguró que la compañía está "preparada" para ayudar a construir "un futuro mejor" en Venezuela a la vez que "refuerzan la seguridad energética y regional de Estados Unidos".
"Hemos formado parte del pasado de Venezuela durante más de un siglo. Seguimos comprometidos con su presente", declaró Wirth.
Estos resultados son los primeros que se publican desde que la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump capturó a Maduro.
Chevron es la única gran compañía estadounidense del sector que opera en Venezuela gracias a una licencia del Departamento del Tesoro de EE.UU.
Por su parte, ExxonMobil obtuvo 28.844 millones de dólares en el año 2025, lo que supone un 4,8 % menos que en el anterior.
Solo en el cuarto trimestre, en el que más se fija Wall Street, ExxonMobil obtuvo un beneficio de 6.501 millones de dólares, una pérdida de un 13,9 % respecto a los mismos meses del año anterior.
Su presidente y director ejecutivo, Darren Woods, declaró que la compañía es "una empresa fundamentalmente más sólida que hace solo unos años", algo que, según él, "demuestran los resultados de 2025".
La compañía alcanzó en 2025 su mayor producción anual en más de 40 años con 4,7 millones de barriles diarios.
Woods, en cambio, mostró más cautela en el desarrollo de Venezuela y apuntó que necesita "reformas importantes" y "transitar hacia un gobierno representativo" para que la multinacional considere invertir en el deteriorado sector petrolero de ese país.
El presidente de Exxon comentó en una entrevista con la cadena CNBC que ya le transmitió el pasado 9 de enero a Trump que Venezuela es "inviable para la inversión en su estado actual".
"Las prioridades comienzan con estabilizar el país. En segundo lugar, poner en marcha la economía y tratar de recuperar parte del daño que se ha hecho durante décadas de abuso, y finalmente, transitar hacia un gobierno representativo", dijo el dirigente de la compañía.
Exxon salió de Venezuela en 2007 tras la nacionalización de sus activos por parte del expresidente Hugo Chávez, y mantiene reclamaciones millonarias pendientes contra Caracas.
Trump busca que las petroleras inviertan al menos 100.000 millones de dólares en Venezuela para revitalizar su industria tras la detención de Maduro el pasado 3 de enero.
Por el momento, Washington trabaja con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
El Parlamento de Venezuela, controlado por el chavismo, aprobó este jueves una reforma a la Ley de Hidrocarburos impulsada por Rodríguez, para atraer inversiones extranjeras.
Algunos expertos, entre ellos el exministro venezolano de Petróleo Rafael Ramírez, señalaron esta iniciativa como la "erradicación" de la política de Chávez.