Crim: La mejor banda de punk-rock de Europa reivindica que Tarragona existe

Tarragona (España), 30 ene (EFE).- Se llaman Crim, son de diversos barrios de Tarragona -el Serrallo, la Part Alta- o de localidades vecinas, y esta noche, en casa, han reivindicado su ciudad con un repertorio pensado en y para la gente de Tarraco que ha dejado una ola de felicidad en unos territorios maltratados por las administraciones.

Porque las comarcas de Tarragona, como Teruel, existen, aunque convivan con tres nucleares, dos petroquímicas, una térmica y un sinfín de instalaciones y de residuos que nadie quiere cerca. Y unos servicios ferroviarios tercermundistas.

Pero, a la vez, la Costa Daurada, las Terres de l'Ebre, la Tarraco Romana, la Reus modernista, la ruta de las catedrales del vino, el Priorat, la memoria histórica de la Terra Alta...Son dos caras, doble servicio a quien mucho da y poco recibe.

Y, esta noche, Crim, han reivindicado sobre todo eso: somos de Tarragona, gracias por llenar la Sala Zero -este sábado repiten, con todo vendido-, y por querernos y seguir viniendo a vernos. El resto ha sido un lujazo, una explosión de energía, un pogo continuo, un buen rollo entre el público y un dejarse todo el mundo la voz.

Estamos hablando de un grupo catalán de punk-rock formado en 2011, originario de Tarragona e integrado por Adrià Bertran, guitarra y voz; Quim Mas, guitarra y coros; Marc Anguela, batería y coros; y Javier Dorado, bajo y coros.

Una banda que esta noche presentaba su quinto disco, 'Futur medieval', probablemente poco conocida para el público 'mainstream', pero que con su anterior álbum, 'Pare nostre que estàs a l'infern', se hartó de tocar por todo el mundo.

Porque los Crim licencian sus referencias simultáneamente con discográficas de toda Europa y de Estados Unidos, lo que les permite girar por todo el planeta y que se los disputen en todos los festivales. ¡Pero son profetas en su ciudad, y esta noche pasará a la historia de un concierto sin nada sobrero!

Con el tiempo de actuación limitado -el segundo telonero, Serpent, ha llegado tarde y ha ocupado el espacio de Crim-, los tarraconenses han tocado solo 1 hora y 10 minutos, se han dejado en el tintero algún temazo y un par de versiones -'Presó mental', de Kitsch, y 'Ni una sola palabra', de Paulina Rubio- pero, en cambio, han ido al grano y a despeinar a los asistentes.

Porque 'Ésser de llum' a 'L'aula dels dofins' o 'Vam riure tant' han sido el interludio para 'Patrimonio mundial', una crítica al maltrato que sufre Tarragona, y que ha continuado con una 'rara avis' en su repertorio actual, pero que hoy han incluido, y con la que la Zero se ha desgañitado: 'Tarragona dorm'.

Luego ha sido el momento para, a toda tralla, continuar con 'Benvolgut enemic' y 'Desperta', una canción del 2010 dedicada a todos aquellos que entonces eran amigos y ahora "no los reconocemos", ha dicho Adrià Bertran, que ha ido intercalando mensajes reivindicativos y antirracistas, como contra una empresa que compra coches de segunda mano con el lema 'Somos de casa, somos de confianza'.

'Res de nou', 'Hivern etern' -catarsis total-, 'Vaixells de paper', 'Carnets de punk', 'Si jo no fos tan idiota' y 'Castells de sorra' han preparado el camino para el único bis, 'Pare nostre que esteu a l'infern'.

Y, como dijo en su día Bernd Schuster: "No hace falta decir nada más". O sea, memorable y para recordar como el Djokovic-Sinner de este pasado viernes.

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