Interrogado por la BBC en Shanghái, en medio de su viaje oficial a China, el primero de un mandatario británico en ocho años, Starmer dijo que existe "un objetivo", que es frenar a Irán en esas dos cuestiones.
Y al ser preguntado sobre si apoyaría un ataque estadounidense contra el país, contestó: "Lo que digo es que apoyamos ese objetivo y que estamos hablando con los países aliados sobre cómo alcanzar ese objetivo".
Los medios británicos interpretaron de inmediato esas palabras -que como suele ser habitual en Starmer, nunca son tajantes- como un apoyo a una eventual intervención estadounidense.
El presidente estadounidense, Donald Trump, dijo esta semana que "el tiempo se acababa" para que Irán vuelva a la mesa de negociaciones con el fin de tratar sobre su programa nuclear y en la noche de este jueves recordó que su país se prepara para ese ataque, sin descartar una solución pacífica.
"Tenemos muchos barcos muy grandes y muy poderosos navegando en este momento (hacia Irán) y sería fantástico si no tuviéramos que usarlos", dijo en Washington.