El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Guo Jiakun explicó hoy en rueda de prensa que ambos países consideran que un mayor intercambio de personas contribuye a reforzar la confianza mutua y el entendimiento, y subrayó que Pekín "está considerando activamente" la aplicación de una política unilateral de exención de visados para los británicos.
Guo precisó que, por el momento, no existe un calendario definido para la adopción de la medida y que los detalles se harán públicos "a su debido tiempo" una vez concluyan los procedimientos necesarios.
En este sentido, recomendó seguir las actualizaciones que se publiquen en los canales oficiales del Ministerio de Exteriores y de la embajada china en el Reino Unido.
El portavoz añadió que China ha tomado nota de la acogida positiva que la propuesta ha generado en distintos sectores de la sociedad británica y reiteró la invitación a los ciudadanos del Reino Unido a visitar el país para conocer "una China real, tridimensional y completa".
La aclaración llega después de que, durante la visita de Starmer, el presidente chino, Xi Jinping, avanzara que Pekín estudiaría la posibilidad de eximir de visado a los ciudadanos británicos, en línea con una política aplicada recientemente a otros países para estancias de corta duración.
Pocas horas después, el Gobierno británico publicó un comunicado en el que se daba por aprobada la medida, aplicable para los ciudadanos que viajaran a China con fines de negocios o turismo por un periodo máximo de 30 días, aunque no precisaba fechas de entrada en vigor.
La cuestión de los visados se enmarca en el deshielo diplomático entre China y el Reino Unido, tras años de fricciones, y forma parte de un paquete más amplio de iniciativas destinadas a reactivar los intercambios económicos, culturales y educativos entre ambos países.