La ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 en el emblemático estadio San Siro se vio marcada por una reacción sonora inesperada. Al momento de ser presentado en las pantallas gigantes, el vicepresidente de los Estados Unidos, J.D. Vance, fue recibido con una mezcla de abucheos y silbidos por parte del público presente.
Vance, quien se encontraba saludando a la multitud junto a su esposa Usha, mantuvo la compostura mientras las cámaras captaban la reacción dividida de los asistentes. Según los comentaristas del evento, la toma del mandatario fue breve debido a la intensidad de las burlas y el descontento manifestado en las gradas.
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Una gala entre el deporte y la moda
A pesar del incidente político, la inauguración destacó por un despliegue artístico que rindió homenaje a la cultura italiana. La jornada incluyó:
Tributos: reconocimientos a figuras icónicas como Raffaella Carrà y el diseñador Giorgio Armani.
Música: actuaciones de renombre internacional con Mariah Carey, Andrea Bocelli y Laura Pausini.
Hito deportivo: el evento culminó formalmente con el encendido del pebetero, dando inicio oficial a la competencia invernal.
El contraste entre el ambiente festivo de las estrellas de la música y la tensa recepción a la delegación política estadounidense se convirtió en uno de los puntos más comentados de la noche en redes sociales.
El rechazo del público local se vio intensificado por la reciente controversia sobre la presencia de agentes del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de EE. UU.) en el dispositivo de seguridad de la delegación, lo que motivó protestas bajo el lema “ICE OUT” en las calles de Milán. Asimismo, la figura de J.D. Vance ha generado fricciones en el continente tras sus recientes advertencias a la Unión Europea sobre la seguridad de Groenlandia, territorio que la administración Trump ha manifestado interés en adquirir.
Estos factores, sumados a su postura crítica hacia las alianzas tradicionales, consolidaron un clima de tensión que contrastó con el cálido recibimiento otorgado a los atletas estadounidenses durante el desfile.
Fuente: Clarín.com